Noroeste

El circuíto turístico del Noroeste de Argentina lo componen 5 provincias: La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta y Jujuy. Cada una de ellas tiene su propio actractivo, La Rioja y el Cañón del Talampaya, Catamarca y sus fértiles valles, Tucumán y las Ruinas de los Indios Quilmes, Salta y los Valles Calchaquíes y Jujuy con la Quebrada de Humahuaca. Los viajes al Noroeste nos regalan espectaculares contrastes donde la naturaleza muestra sus extremos más disímiles: áridos desiertos y selvas exuberantes. Descubrimos tradiciones arraigadas donde la idiosincrasia de la gente fue forjada por el ancestral legado indígena y coloridas festividades donde las expresiones religiosas y el culto a la Pachamama integran la vida diaria de los pueblos.

La Rioja y Catamarca son tierras de cumbres y llanuras, con grandes recursos hídricos, extensos olivares, viñedos y las plantaciones de nogal tiñen los oasis agrícolas que salpican la vastedad de los valles. Ambas provincias presentan magníficos escenarios naturales, pueblitos cargados de historia y ciudades abundantes en templos esbeltos y museos que atesoran valiosos patrimonios culturales. Como punta de partida, La Rioja es la puerta a los "Pueblos de la Costa", a las imponentes montañas del oeste y a las agrestes tierras del sur. Catamarca es la Capital de los Valles. Observamos la imponencia de elevados cordones montañosos junto a una series de recónditos oasis agrícolas sobre un suelo árido y vestigios del legado indígena junto a ríos que descienden de las montañas nos acompañan en el viaje por las tierras catamarqueñas donde el pasado aborigen a dejado su impronta.

En Tucumán se combina de manera fascinante la historia y la naturaleza. Ruinas indígenas milenarias, ciudades del siglo XVI, testimonios de la presencia jesuita y la Declaración de la independencia Argentina. Todo esto enmarcado por los paisajes de la Puna, la exuberante selva subtropical, los extensos territorios de cultivo de caña de azúcar y los cordones montañosos del Aconquija. El legado de las culturas indígenas prehispánicas se funde con la arraigada tradición criolla.

Salta y Jujuy, son el corazón del Noroeste Argentino, presentan una diversidad de ambientes naturales, se mezclan llanuras, desiertos, selvas tropicales y valles fértiles. Allí la árida fisonomía de los Valles Calchaquíes, la Quebrada de Humahuaca y la Puna, son la postal sobresaliente de una región que denota estar muy lejos, pero que está a nuestros pies, donde el Tren a las nubes permite soñarla y descubrirla al máximo. Donde las vicuñas, llamas y cardones muestran una fauna digna de observación y las bodegas despiertan un interés especial por su calidad internacional.